Hace meses me topé con este libro en Goodreads y me llamó la atención por varias cosas: primero fue su nombre, que si lo traducimos literalmente queda algo como: Mi invierno en Cerolandia. Estaba tan intrigada, que decidí echar un vistazo a su portada y sinopsis y de inmediato la coloqué en mi lista de deseos.
Cuando por fin lo tuve en mis manos lo leí de un jalón. Aunque no soy de leer libros sin diálogos, la narración de La lluvia en tu habitación, a cargo de Ale, la protagonista, tiene tanta fuerza, que te atrapa.
Pienso que hay muy pocas cosas en el mundo que duelan tanto como la muerte de un ser querido. ¿Y si ese ser amado, es nuestra madre? Entonces imaginemos a Alessandra, en una edad tan difícil como lo es la adolescencia, atravesando la enfermedad y el inminente fallecimiento de su mamá. Juro que lloré con ella.
La lluvia en tu habitación es una novela fascinante. Alesandra permite que el lector vea las cosas bajo su perspectiva, que se sienta el dolor de su pérdida, su confusión, su rebeldía, el deseo de apartarse de todo lo que hasta ese momento le gustaba. Cero se convierte en su puerto seguro. Si está cerca de él, los demás la dejarán en paz.
Cero es un personaje interesante porque lo mismo intriga que conmueve. Sabemos lo difícil que ha sido su vida pero no la entendemos en su totalidad porque él no dice nada. Es Ale quien lo percibe, quien lo siente y quien lo vive. Cero no está interesado en ella. Es otra alma en pena, que de a poco, comienza a percibir lo que Ale no quiere ver de sí misma.
Me gustó mucho la interacción entre estos dos personajes porque siento que su amor era sincero. Era dulce y profundo. La intimidad, la ternura, era palpable. No fue un amor fulminante, no fue un amor patológico como lo de los libros juveniles y new adult de hoy. Fue un amor que nació de la adversidad.
El final fue muy bonito para mí. Fue un soplo de aire fresco, fue un llamado a la esperanza. Creo que La lluvia en tu habitación no pretende, como tantos otros libros juveniles, llenar de rosa la vida y decir: no importa que tan jodido estés, seremos felices para siempre. En esta novela se nos dice que la vida puede tener muchas caras grises, muchos días malos, pero siempre hay formas de seguir adelante...
*El material fue enviado por la editorial a cambio de una reseña honesta. Nuestros comentarios se basan únicamente en nuestra lectura, no percibimos ningún tipo de remuneración por ellas.